Fachada Léucade

Cliente: Galería Léucade

Inspirándonos en los acantilados de tiza blanca, de la isla griega que da nombre a la galería, generamos una estructura poliédrica que sintetiza la imagen de la galería en su revestimiento exterior

Hay nombres cuyas connotaciones hacen que el trabajo conceptual surja de forma natural. En este caso, interpretar de forma aséptica y limpia los acantilados de la isla de Léucade era la mejor forma de convertir la fachada de la galería en una llamada discreta a entrar en la misma, sin que el propio arte que pudiera contener dentro perdiera en ningún momento el protagonismo. El uso de metal microperforado nos permitía ofrecer una solución ligera y de baja complejidad.